Los años del miedo.
De la alpargata al Seiscientos.
Autor: Juan Eslava Galán.
Estos dos libros van en tándem. No se puede leer uno de ellos ignorando al otro.
De la Historia de España, un período que más me interesa, por su proximidad o por su explicación a la forma de ser tan especial de nosotros, los españoles, es el de la posguerra civil. Tengo multitud de novelas centradas en esta época y bastantes libros de historia y de sociología pero estas dos novelas-documentos de Eslava Galán no tienen desperdicios. Son muy amenos y distraídos salpicadas con unas gotitas de humor negro y ácido que ilustran esas situaciones que hoy nos parecerían esperpénticas e inverosímiles.
Reconozco que soy un seguidor literario de este arjonero (es mejor que decir urgavonense) porque sintonizo con su forma de escribir: es directa, sin miedos, sin tapujos ni medias palabras, llamando todo por su nombre, con datos y abundantes notas marginales que aclaran su escrito).
"La pobreza del pueblo es la defensa del gobierno. La indigencia y la miseria privan de todo valor, embrutece las almas, las acomoda al sufrimiento y a la esclavitud y las oprimen hasta el punto de privarlas de toda energía para sacudir el yugo" Con esta nota introductoria, atribuida a Tomas Moro, el autor nos sumerge en la España misérrima: desde el año 1939 hasta principios de los años 50.
En "Los años del miedo" se puede leer:
"La autarquía es una utopía irrealizable porque numerosos productos y materias primas no se improvisan ni dependen del voluntarialismo de Franco, pero éste opta por ella ignorando los principios elementales de la economía del mercado"
"Había tanta hambre que se hacían canciones a la comida:
-Cocidito madrileño,
repicando en la buhardilla,
que me sabe a yerbabuena
y a verbena en las Vistillas.
Cocidito madrileño
del ayer y del mañana
pesadumbre y alegría
de la madre y de la hermana.
En el segundo libro "De la alpargata al Seiscientos" se lee:
"Queso americano y leche en polvo para los niños pobres de los colegios públicos y zapatos Segarra para los niños pudientes de los colegios privados.
Los indestructibles zapatos Segarra calzarán a varias generaciones de niños y adultos. Segarra, un industrial destacado y franquista como el que más, consiguió un contrato en exclusiva para suministrar botas de tres hebillas al Ejército. Franco también los usaba y su médico le aconsejaba que no lo hiciera que era los causantes de sus juanetes y callos".
"La Ley de Vagos y Maleantes, Código Penal español, modificada en 1954 decía: A los homosexuales, rufianes, proxenetas y a los mendigos profesionales se les aplicarán el internamiento en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola; los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en instituciones especiales."
Afortunadamente hoy, en el año 2013 con las libertades que disfrutamos (y a veces padecemos) todo el pasado ha quedado como una grosera anécdota de la reciente Historia de España.
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