martes, 28 de mayo de 2013

CINE CLASICO ESPAÑOL

Surcos  (1951)

A pesar de tener esta película más de medio siglo  no tiene que envidiar a ninguna otra película italiana del mismo género.
Una familia de campesinos castellanos emigran a Madrid a principios de la década de los cincuenta para buscar un tipo mejor de vida de la que llevaban en su pueblo. 

El director José Antonio Nieves Conde, que por cierto era falangista, supo plasmar esa ola de emigrantes patrios que buscaban  mejorar sus vidas y alejarse de sus miserias  que tanto sufrían los campesinos en toda España.
Nieves Conde, dirige con maestría esta película apoyada por una excelentes fotografía, fuerte, potente, con pronunciados claros y oscuros típico del cine en blanco y negro conseguida gracias al genial Sebastián Perea.

El cine neorrealista estaba en sus principios en nuestro país, después de un hartazgo de cine insulso y folclórico llegó "Surcos",  razón por la cual la censura intentó que no se proyectara la película porque mostraba con demasiada crudeza las miserias que acosaban a los españoles, diez años después de acabada la guerra. Una miseria que el director supo reflejar con ese patio de vecino o corrala lleno de niños, casi una infestación, de mequetrefes vestidos  de harapos, sucios , violentos, ruidosos y canallas que siempre y a todas horas pululaban por el patio y los corredores de la casa.  

Hay escenas muy pintorescas que  refleja la forma de ser del español de entonces:
"Calla nena, que te doy un par de sopapos que te va a dejar lista"- le dice el novio/amante a su pareja.
"Aquí a Madrid se viene a ganar dinero en lo que sea, que esto no es el pueblo" -sentencia el veterano hermano, que ya llevaba viviendo en la capital varios años, a toda la familia de "paletos" recién llegados.  Escribo paleto porque ese despectivo calificativo se dice varias veces en la película.

Nieves Conde consiguió un cine de autor que todavía es estudiado por los aficionados y especialistas como un ariete que rompió con aquel cine fofo y barato que entonces se hacía en nuestro país.

La miseria, antes y ahora es difícil de desterrar. Como esa familia de campesinos castellanos que regresan al pueblo, apabullados por les desgracias que sufrieron en Madrid pero con el honor herido cuando dice uno de ellos: "¿Qué pensarán en el pueblo cuando nos vean regresar sin alcanzar el éxito?". 

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