El ser humano suele padecer, en su existencia, diversos trastornos de la conducta que sin llegar a ninguna sociopatía preocupante sí puede influir en su propia calidad de vida.
La figura del individuo avaro siempre fue odiosa, en la literatura, en el cine y en la vida real. Entendemos por avaro una persona que teniendo recursos económicos para llevar un desahogado tipo de vida vive como un paria por mor de ese insano afán de ahorrar y acumular capital por el prurito de tener más. Al avaro le produce dolor gastar dinero en él mismo, en su disfrute personal, carece de capacidad para el ocio, de hacer algo bello porque sí, porque se le apetece, cueste lo que cueste. Es un desgraciado vital. Su avaricia le hace acumular dinero y bienes inmuebles por el mero hecho de poseerlo, nunca para mejorar de calidad de vida en un futuro. Vive y come como un pobre para guardar ese dinero que puede gastar en el bien vivir y en el bien comer. Viste de mercadillo, más bien se cubre las vergüenzas con ropas horribles. Y siempre dice lo mismo: "Ese tío de ahí vive bien pero no ahorra nada, se lo gasta todo, yo sin embargo tengo una cuenta corriente a reventar"
En la llamada estafa de las preferentes, donde no todos los inversores fueron engañados ya que todo el mundo que pretende ganar dinero con facilidad es un presunto avaro, lloraron y patalearon cuando perdieron su inversión, nosotros nos preguntamos ¿No era avaro la persona que le "sobraba", ya que lo tenía guardado en el banco, 30 o 100 mil euros y se jugaron el tipo en una inversión bancaria incierta para sacar unos supuestos grandes beneficio a una renta muerta?
Un caso de avaricia se cuenta de aquel multimillonario, dueño de pozos de petróleo en Arabia en la década de los 50. que por cada cinco minutos que pasaba en su vida ganaba un millón de dólares. Mr. Getty, el padre de la saga de los millonarios, era tan avaro que nunca se cambiaba de traje y que cuando un zapato se deformaba por el continuo uso lo mandaba a reparar en vez de comprarse unos nuevos y que, dicen, cuando invitaba, por cuestión de negocios, a alguien a tomar el te le decía al mayordomo, una vez que el invitado abandonaba la casa, que recogiera las pastas sobrantes y las metieran otra vez en la caja.
Todavía hay muchos avaros en el medio rural, quizá debido a esas hambres de posguerra pasadas en su niñez o por los costosos sacrificios que padecieron para forjar su fortuna o incluso por una sicopatología conductual, de todas formas comprobamos que estas personas viven como pobretones cuando en realidad tienen un cash-flow notable.
¿Existe una correlación de las personas avaras con ciertos tipos de enfermedades físicas? Puede ser, la familia avara cuando pasa la barrera de los 60 o 70 años de edad y en algunos casos incluso antes suelen enfermar con trastornos raros, siendo los más significativos el desequilibrio mental y las enfermedades musculares. La mayoría de estos avaros ya mayores caminan como derrengados, casi tullidos quizá debido a una alimentación pobre durante su existencia (para ahorrar) y por supuesto por no haber practicado ningún tipo de deporte en toda su vida. ¿Un avaro sería capaz de gastar dinero para poder esquiar, nadar en una playa o montar a caballo?
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